(Gabrielle Drummond)

Científicos “limpian” la placa de Alzheimer en ratones, solo con luz y sonido

Con información de Science Alert

Una reciente investigación de especialistas del MIT ha hallado que las luces estroboscópicas y un zumbido en tono bajo pueden usarse para recrear ondas cerebrales perdidas en quienes padecen Alzheimer.

De acuerdo con los científicos, este método ha eliminado la placa y mejorado la función cognitiva de ratones.

Estudios previos demostraron que una luz intermitente 40 veces por segundo en los ojos de ratones tenía efectos en su versión de Alzheimer. Así que los investigadores decidieron agregar un sonido de frecuencia baja que mejoró drásticamente los resultados.

Es sabido que las ráfagas de ultrasonido hace que los vasos se filtren lo suficiente como para permitir tratamientos que se introduzcan en el cerebro mientras se eliminan desechos del sistema nervioso, microglía o se acelera el ritmo.

En esta nueva investigación, los expertos habían notado, en primer lugar, los beneficios de los destellos de luz en la salud de los ratones.

A pesar de esos resultados, faltaba tratar áreas clave que contribuyen a la formación y recuperación de la memoria. De esa manera, en cada ensayo, se fueron probando oscilaciones que podrían ayudar al cerebro.

Lo anterior se realizó bajo la premisa de que las neuronas de nuestro cerebro, al trasmitir señales, generan ondas electromagnéticas que ayudan a sincronizar las regiones remotas o las llamadas ondas cerebrales.

Ese tipo de oscilaciones se definen como frecuencias gamma; y son capaces de propagarse a través del cerebro entre 30 y 90 ondas por segundo. Entre más activas sea, más atención tendremos y podremos dar sentido a lo que está sucediendo.

La hipótesis fue entonces que las ondas gamma están impedidas en personas con Alzheimer y podrían ser clave en el padecimiento. Por lo tanto, la luz se presentó como una forma de engañar a las partes del cerebro para que generaran una clave gamma.

Según los científicos, los sonidos pueden manejar esa situación en otras áreas; por lo tanto decidieron probar con un sonido de sólo 40 Hertz en lugar de ultrasonido.

Observaron que exponer a los ratones a una hora de ese zumbido, cada día durante una semana, disminuyó de forma significativa la cantidad de amiloide (proteína relacionada con el Alzheimer) acumulado en las regiones auditivas; además, estimuló las células microgliales y los vasos sanguíneos.

Otra ventaja descubierta fue el despeje del hipocampo cercano, una región asociada a la memoria.

Tras el tratamiento, los ratones tuvieron un mejor desempeño en sus tareas cognitivas y lograron que algunas placas de la enfermedad se eliminaran en varias partes del cerebro.

Por supuesto, anotan los autores, aún falta mucho trabajo para poder trasladar esta terapia a los humanos; pues, además de que se sabe que las ondas cerebrales funcionan de forma diferentes en roedores y en humanos, no se tiene certeza de la ausencia de efectos secundarios.

Aun así, estos nuevos mecanismos son un paso adelante en el desarrollo de mejores tratamientos para trastornos neurológicos.

El estudio completo se publicó en la revista Cell.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s